Se desata la furia popular contra el gobierno

Arde Beirut

Disturbios se desatan en Beirut durante una protesta masiva para exigir al gobierno que rinda cuentas luego de la catastrófica explosión en el puerto de la capital libanesa.

BEIRUT.- Manifestantes tomaron este sábado por asalto varios edificios oficiales en Beirut como parte de una protesta masiva contra el gobierno, tras la catastrófica explosión, al parecer por negligencia, que arrasó con el puerto de la capital libanesa.

Una turba enardecida tomó la sede central de la Asociación de Bancos en el centro de Beirut, y le prendieron fuego antes de ser desalojada por el ejército.

¡Abajo el reino de los bancos!», gritaron los manifestantes.

Otros irrumpieron también en el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Comercio, durante la manifestación contra las autoridades, a las que la población responsabiliza por la explosión.

Durante los disturbios, al menos un agente policial ha muerto, informó este sábado la policía libanesa.

“Un miembro de las Fuerzas de Seguridad Interna murió mientras… ayudaba a las personas atrapadas» en un hotel, dijo la policía en Twitter.

Esto «ocurrió luego de que fuera agredido por alborotadores asesinos», agregó, sin dar más detalles.

Furia ciudadana

Miles de manifestantes, algunos con horcas en la mano, se concentraron en el centro de la ciudad para expresar su rechazo a los dirigentes políticos a los que piden cuentas por la tragedia que dejó al menos 158 muertos.

Cerca de la plaza de los Mártires, epicentro tradicional de las manifestaciones en la capital, se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad, que lanzaron gases lacrimógenos, y jóvenes que lanzaron piedras.

Para los libaneses, que acumulan el peso de una crisis económica inédita, la explosión es la gota que colmó el vaso y ha alimentado un movimiento de protesta que comenzó en octubre contra la clase dirigente, considerada corrupta e incompetente, pero que había perdido fuelle por la pandemia de coronavirus.

En un discurso transmitido en televisión, el primer ministro libanés, Hassan Diab, anunció que propondría elecciones legislativas anticipadas, al estimar que solo unos comicios permitirán «salir de la crisis estructural». Dijo que estaba dispuesto a permanecer «dos meses» en el poder, mientras las fuerzas políticas se ponen de acuerdo en el punto.

La Cruz Roja libanesa informó en un tuit que 63 personas heridas en la manifestación fueron trasladadas al hospital y otras 175 de ellos fueron atendidas en el lugar.

La catástrofe ha dejado al menos 158 muertos y más 6 mil heridos, incluidos al menos 120 en estado crítico, según el balance del sábado del Ministerio de Salud libanés, así como 300 mil personas sin hogar.

El número de desaparecidos fue revisado a la baja y es de 21, frente a los 60 que se había indicado anteriormente.

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