Incluso, una mujer pagó mil 500 pesos por una hora de abrazos

Nace una nueva profesión: abrazador profesional

La mujer admite que necesita afecto y su esposo no se pone celoso, pues sólo quiere lo mejor para ella

NY.- Una mujer paga 80 dólares (mil 500 pesos mexicanos) por una hora de abrazos en Nueva York. Saskia Larsen dice que le gusta y necesita del afecto.

Y, aunque los abrazos son algo que pudiera resultar incómodo para su esposo, es todo lo contrario. La mujer cuenta en un video que su pareja es el más protector con ella.

Por eso no está nada celoso, pues quiere lo mejor para Saskia y la mujer tiene una buena comunicación con él, así que le cuenta todo al respecto.

Empresas de abrazos en Nueva York

Los abrazos curan. Es por ello que en la ciudad de Nueva York las compañías de abrazos están en auge y ahora ya cuenta con una clienta frecuente.

Se trata de Saskia Larsen, una mujer que paga mil 500 pesos mexicanos por una hora con un “abrazador profesional”, porque no cualquier sabe abrazar.

“Mucha gente pensaría que es extraño que acceda a servicios de abrazos porque estoy casada. Pero al diablo, realmente no me importa lo que piensen los demás”, explicó Saskia Larsen.

Saskia es actriz y también ha tenido que compartir escenas fuertes que podrían poner celoso a su pareja, pero eso no es así. Además, explica que sentir afecto la ayuda en su carrera.

Esto, porque cuando tiene que viajar y está lejos de su marido, lo único que hace es llamar al servicio Cuddlist para sentirse apapachada y poder continuar con su día.

“Amo el afecto y amo cómo hace sentir mi cuerpo. Recomendaría a todas las personas que prueben los abrazos porque te hacen sentir humano”, aclaró Saskia Larsen, actriz.

Asimismo, cuenta que no está rompiendo ningún acuerdo con su esposo ni tampoco está violando ninguna ley, sino que está teniendo algo realmente delicioso y grandioso.

Al respecto, su pareja opina: “Tenemos una relación monógama, pero no siento que abrazarlos viole la integridad de eso. A ella le gusta mucho el contacto y se siente cómoda con otras personas. Cuando estamos juntos, nos acurrucamos todo el tiempo”.