Tensión, agresiones y paro indefinido: el conflicto en el CUCSH de la UdeG

Desde el pasado miércoles 10 de septiembre, el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) vive una jornada de alta tensión tras una protesta estudiantil que ha derivado en denuncias de agresiones, exigencias de cambios estructurales y un paro indefinido de actividades que se mantuvo durante al menos dos días.

El conflicto inició cuando un grupo de estudiantes, algunos encapuchados, tomó el plantel con un pliego petitorio que incluye la cancelación de la elección del Consejo General Universitario (CGU), al considerar que dicho proceso no representa adecuadamente a la comunidad estudiantil. Además, exigieron la destitución de profesores señalados por actos de acoso, mejoras en infraestructura, seguridad, servicios básicos, atención psicológica y mayores espacios de participación política y cultural.

Durante la toma, se reportaron actos violentos por parte de personas no identificadas, también encapuchadas, quienes irrumpieron en el plantel, agredieron a estudiantes y personal, rociaron extintores y causaron daños en mobiliario. Algunos trabajadores denunciaron haber sido retenidos dentro de las instalaciones sin posibilidad de retirarse al término de su jornada.

La Universidad de Guadalajara condenó los hechos de violencia y llamó al diálogo, aunque también aclaró que varias de las peticiones son jurídicamente inviables, como la cancelación de la elección del CGU, debido a que contravendría la Ley Orgánica de la institución. La Rectoría señaló además que no se tomarán represalias contra quienes encabecen una comisión representativa dispuesta al diálogo.

La protesta, que mantuvo en paro al CUCSH, generó un ambiente de división al interior de la comunidad universitaria. Mientras un grupo de estudiantes respaldó las demandas, otros sectores criticaron el uso de la violencia y la falta de claridad sobre quiénes encabezaban realmente el movimiento.

La tarde del jueves 12 de septiembre, se informó que el paro fue levantado y que las clases presenciales se reanudarían a partir de las 15:00 horas. Sin embargo, las causas estructurales del conflicto continúan latentes.

Los manifestantes expresaron una profunda desconfianza hacia la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), a la que acusan de no representar verdaderamente al estudiantado ni actuar en su beneficio. Este punto ha generado un debate sobre la legitimidad de los órganos de representación estudiantil y la necesidad de una reforma democrática al interior de la universidad.

El conflicto en el CUCSH evidencia tensiones de fondo sobre participación, seguridad, justicia interna y acceso a condiciones dignas de estudio. Las próximas acciones, tanto de los estudiantes como de las autoridades universitarias, marcarán el rumbo de este proceso y la posibilidad de una resolución pacífica y estructural.

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Redacción
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