Aunque los indicadores nacionales muestran una reducción en los niveles de pobreza laboral durante el primer trimestre de 2026, el sector empresarial considera que el problema continúa siendo uno de los principales retos económicos del país.
El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Jalisco, Luis Beas, manifestó su preocupación por la situación que enfrentan millones de trabajadores cuyos ingresos aún resultan insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la pobreza laboral se ubicó en 30.7 por ciento de la población ocupada durante los primeros tres meses del año. Esto significa que prácticamente tres de cada diez personas con empleo no perciben recursos suficientes para adquirir la canasta básica alimentaria para sus hogares.
El dirigente empresarial reconoció que la disminución registrada en este indicador representa un avance; sin embargo, señaló que la cifra sigue reflejando una realidad compleja para una parte importante de la fuerza laboral mexicana, que pese a contar con un empleo continúa enfrentando dificultades económicas.
Luis Beas destacó que el desafío para el país no se limita a incrementar el número de puestos de trabajo disponibles, sino a generar oportunidades laborales de mayor calidad, con mejores salarios y condiciones que permitan a los trabajadores elevar su nivel de vida y brindar mayor bienestar a sus familias.
En este sentido, consideró indispensable fortalecer la creación de empleos formales, ya que estos suelen ofrecer mayores garantías laborales, acceso a prestaciones sociales y mejores perspectivas de desarrollo profesional y económico.
El representante de Coparmex Jalisco también subrayó la importancia de impulsar políticas públicas y estrategias que favorezcan la productividad, la inversión y el crecimiento económico, factores que pueden contribuir a la generación de empleos mejor remunerados.
Finalmente, señaló que reducir la pobreza laboral debe mantenerse como una prioridad para los sectores público y privado, pues contar con un empleo no debería ser insuficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia. Según afirmó, el objetivo debe ser que cada vez más trabajadores puedan acceder a ingresos dignos que les permitan mejorar sus condiciones de vida y fortalecer la economía nacional.






