La Unión Regional de Porcicultores de Jalisco pidió al Gobierno federal revisar el incremento de las importaciones de carne de cerdo, al advertir que la entrada de producto extranjero está presionando los precios nacionales y reduciendo la rentabilidad de las granjas mexicanas. El organismo considera que esta situación pone en riesgo la continuidad de empresas familiares y la conservación de empleos en el sector.
De acuerdo con la organización, México importó un volumen récord de 1.6 millones de toneladas de carne de cerdo durante 2025, un incremento de 8.8 por ciento respecto al año anterior. El país se colocó así entre los principales compradores internacionales de este producto, en un escenario de competencia que preocupa a los productores nacionales.
Héctor del Toro Torres, presidente de la Unión Regional de Porcicultores de Jalisco, explicó que los productores deben cubrir costos elevados de alimentación, sanidad, energía eléctrica y mano de obra, mientras que los precios de venta no siempre les permiten recuperar sus gastos de operación.
Jalisco ocupa el primer lugar nacional en producción de carne de cerdo. Durante 2024 produjo 426 mil 827 toneladas, por lo que el sector representa una actividad importante para el empleo rural y el abastecimiento alimentario. Los porcicultores advierten que una reducción prolongada de sus márgenes podría limitar las inversiones y afectar la capacidad productiva de la entidad.
Entre sus propuestas, la organización plantea revisar las condiciones y los volúmenes de importación, evaluar medidas comerciales cuando existan pruebas de prácticas desleales y fortalecer la vigilancia sanitaria y la trazabilidad de los productos extranjeros. Aclaró que no busca cerrar el mercado ni impedir el comercio internacional, sino promover condiciones de competencia que permitan sostener la producción nacional.
Los productores solicitaron establecer un diálogo con las autoridades federales para proteger la actividad porcícola sin perjudicar el suministro de alimentos ni a los consumidores. Consideran que las decisiones comerciales deben tomar en cuenta a toda la cadena productiva, desde las granjas hasta el mercado final.






