Empresarios, comerciantes y prestadores de servicios del municipio de Tequila, Jalisco, denunciaron que Diego Rivera Navarro, presidente municipal por el partido Morena, impuso cuotas económicas irregulares y exigencias de pago para permitir la operación de negocios en el municipio, en algunos casos con montos que iban de miles hasta millones de pesos.
De acuerdo con las denuncias y las investigaciones divulgadas, los presuntos cobros se dirigían principalmente a empresas del sector tequilero y cervecero, incluidas algunas de las más importantes productoras en la región. Los afectados señalaron que estos “pagos” eran exigidos bajo presión para permitir que sus negocios continuaran operando sin interferencias del gobierno municipal.
La situación motivó una serie de quejas formales y reacciones tanto de sectores productivos como de habitantes del municipio, que acusaron al alcalde de abusar de su cargo para imponer medidas que atentaban contra el funcionamiento económico local. Las exigencias habrían generado un clima de incertidumbre entre quienes invierten y trabajan en la cuna del tequila, bebida emblemática de Jalisco con importante impacto nacional e internacional.
La denuncia se suma a otras investigaciones y acciones de autoridades federales en contra de funcionarios señalados por prácticas de corrupción y vínculos con actividades delictivas, en el contexto de los esfuerzos del gobierno mexicano por combatir la extorsión y la cooptación del crimen organizado en diferentes niveles de gobierno.






