A pesar de que Jalisco cuenta con una Ley y un Sistema Integral de Cuidados, persisten importantes desigualdades para las personas que realizan labores de cuidado, particularmente para las mujeres.
El Sistema Integral de Cuidados fue creado para reconocer, reducir y redistribuir el trabajo de cuidados, además de garantizar el derecho de las personas a cuidar y recibir cuidados en condiciones dignas.
Sin embargo, uno de los principales desafíos es lograr que estas disposiciones se traduzcan en cambios concretos en la vida cotidiana de las familias y de quienes realizan estas labores, especialmente aquellas personas cuidadoras que no reciben remuneración.
Datos citados por autoridades estatales muestran una marcada desigualdad: 61% de las mujeres se encargan del cuidado relacionado con la educación, frente a apenas 6% de los hombres. En el cuidado y atención de personas mayores o enfermas, 42.8% de las mujeres señaló asumir esta responsabilidad, frente a 6.2% de los hombres.
Para 2026 se contempló un presupuesto de 72 millones de pesos destinado a personas cuidadoras, con apoyos de 2 mil pesos mensuales, como parte de las acciones para reconocer esta labor.
El sistema busca que la responsabilidad de cuidar deje de recaer principalmente en las familias y, particularmente, en las mujeres, mediante un modelo de corresponsabilidad entre el Estado, las familias, la comunidad y el sector privado.
El reto ahora es que las leyes, programas y recursos disponibles logren convertirse en servicios y apoyos accesibles que realmente reduzcan la carga de cuidados y mejoren las condiciones de quienes cuidan y de quienes necesitan cuidados.






