El secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández González, negó haber ordenado las agresiones contra los manifestantes que participaron en la protesta del 11 de octubre frente a Casa Jalisco, donde ciudadanos exigieron respuestas por la mala calidad del agua. Durante una conferencia de prensa, el funcionario afirmó que supervisaba las actuaciones policiales en un sector distinto al lugar donde se concentraron varios de los señalamientos sobre el uso de la fuerza.
Hernández González informó que existen declaraciones de policías y mandos relacionadas con el operativo, y señaló que tres mandos policiales están involucrados en las investigaciones y podrían recibir sanciones, dependiendo de los resultados. Sin embargo, no identificó públicamente a la persona que habría dado la orden de intervenir contra los manifestantes.
Por su parte, el fiscal estatal, Salvador González de los Santos, indicó que las denuncias por presuntos actos de tortura continúan bajo investigación y que todavía no es posible determinar qué delitos podrían acreditarse. Las autoridades reconocieron que algunas de las personas detenidas fueron trasladadas a un espacio dentro del complejo de Casa Jalisco antes de ser llevadas ante la Fiscalía.
El coordinador estratégico de Seguridad estatal, Roberto Alarcón Estrada, sostuvo que no se divulgaría la identidad de quien presuntamente ordenó el operativo, bajo el argumento de proteger a las personas involucradas. Mientras continúan las investigaciones, las autoridades deberán esclarecer la cadena de mando, el uso de gases lacrimógenos y chorros de agua, así como las posibles responsabilidades por las agresiones denunciadas.






