La diputada de Jalisco Mariana Casillas Guerrero, integrante de la bancada de Futuro, fue cuestionada públicamente por una ciudadana luego de que presuntamente se le observara comiendo cacahuates durante la comparecencia del gabinete de seguridad ante el Congreso estatal, realizada el 5 de noviembre.
El reclamo ocurrió mientras funcionarios estatales respondían a los cuestionamientos de legisladores sobre el operativo policial del pasado 11 de octubre, cuando elementos de seguridad intervinieron durante una manifestación ciudadana para exigir agua limpia en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
La mujer llamó la atención de la legisladora frente a los asistentes y cuestionó su comportamiento durante una sesión en la que se abordaban denuncias de presuntas agresiones, detenciones arbitrarias y violaciones a los derechos humanos. Su reclamo puso sobre la mesa la importancia de mantener una conducta respetuosa y acorde con la responsabilidad que implica representar a la ciudadanía.
La comparecencia se prolongó durante varias horas y estuvo marcada por preguntas sobre el uso de gases lacrimógenos, chorros de agua a presión y la actuación de los policías. Las autoridades reportaron 84 personas lesionadas, entre ellas 48 civiles, 32 policías y cuatro bomberos, además de 39 personas detenidas.
Aunque Mariana Casillas participó en los cuestionamientos a los funcionarios por la actuación policial, el episodio de los cacahuates generó críticas sobre la actitud que deben mantener los representantes populares durante las sesiones legislativas, especialmente cuando se revisan hechos que involucran presuntas violaciones a los derechos de la población.






