El Gobierno de México confirmó que Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón”, asumió el liderazgo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) después de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, ocurrida en febrero pasado.
Durante la conferencia presidencial realizada este viernes en Zacatecas, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que Valencia González ya había sido identificado por el Gabinete de Seguridad como una de las figuras más relevantes dentro de la estructura criminal tras la muerte del fundador del CJNG.
Además, el funcionario confirmó que “El Pelón” cuenta con una orden de extradición y posee doble nacionalidad, información que también ha sido señalada por autoridades estadounidenses.
La identificación de Valencia González como sucesor de “El Mencho” coincide con las investigaciones realizadas por autoridades de Estados Unidos. El Departamento del Tesoro lo señaló en julio como el nuevo dirigente del grupo criminal, mientras que posteriormente el Departamento de Justicia y la DEA reiteraron que información de inteligencia y documentos judiciales apuntaban a que había tomado el control de la organización.
Estados Unidos elevó a 25 millones de dólares la recompensa por información que permita lograr la captura o condena de Juan Carlos Valencia González, convirtiéndolo en uno de los principales objetivos de las autoridades estadounidenses en su estrategia contra el narcotráfico.
De acuerdo con los señalamientos de las autoridades de Estados Unidos, Valencia González es considerado un integrante de larga trayectoria dentro del CJNG y anteriormente habría encabezado un brazo armado de la organización.
Las autoridades estadounidenses lo relacionan con acusaciones por conspiración para fabricar y distribuir cocaína y metanfetamina con destino a Estados Unidos, además de delitos vinculados con el uso de armas de fuego en actividades relacionadas con el narcotráfico.
La confirmación del Gobierno mexicano ocurre meses después de la muerte de “El Mencho” y pone fin, al menos oficialmente, a las dudas sobre quién quedó al frente de una de las organizaciones criminales más poderosas del país.






